¿Por qué es importante realizar un análisis económico-financiero de mi competencia? En esta noticia detallaremos los pasos a seguir para analizar a nuestra competencia, desde la vertiente económica y financiera.
Puede ser que en nuestra propia empresa ya tengamos implementado un cuadro de mando económico financiero que contenga determinadas magnitudes que nos permitan conocer el estado o salud financiera de la compañía. Si no es así, deberías plantearte disponer de un modelo de control de gestión que te facilite la información necesaria para conocer adecuadamente la evolución de tu negocio y si está correctamente alineada con la estrategia de desarrollo y los objetivos de crecimiento planteados.
Muchas veces es importante disponer de puntos de referencia para saber si los parámetros económicos que disponemos de nuestra empresa son adecuados o si por el contrario debemos adoptar alguna medida correctora. Dichos puntos de referencia los obtenemos cuando nos medimos o comparamos con otras empresas homogéneas a la nuestra, es decir, cuando nos comparamos con empresas de nuestra competencia.
Es por ello por lo que el primer paso para analizar a nuestra competencia conlleva un trabajo previo de investigación realizando una lista de nuestros principales competidores. Serán aquellas empresas que realizan la misma actividad que nuestra compañía. Elegir bien a nuestros competidores nos va a permitir, entre otras cosas, conocer el sector del que nuestra empresa forma parte y qué posición ocupamos en el mismo. Al final del análisis conoceremos la rentabilidad de los competidores elegidos.
Para ello utilizaremos la información que arrojan las cuentas anuales, concretamente el balance y la cuenta de resultados. Podemos solicitarlas directamente al Registro Mercantil u obtenerlas a través de diferentes plataformas especializadas en la comercialización online de información de empresas. Las ventajas de utilizar estos documentos: se trata de documentos normalizados y oficiales ofreciendo información veraz y reglada de la compañía. De esta manera, estaremos comparando magnitudes homogéneas y obteniendo conclusiones que nos permitan llevar las actuaciones apropiadas.
El Balance de situación nos va a permitir realizar el análisis financiero. Podremos saber la estructura de capital y qué tipo de financiación externa ha buscado la empresa. Entender la configuración financiera de la compañía, su nivel de endeudamiento y otras ratios relevantes. Conocer la composición de su activo y relacionarlo con las inversiones y subsecuentes financiaciones. En definitiva, descifrar la salud financiera de nuestra competencia.
El estudio de la Cuenta de Resultados, por su parte, nos llevará a un análisis económico. Es importante que esta cuenta de Resultados tenga una estructura analítica ya que nos permitirá disponer de una información de mayor calidad. Conoceremos el volumen de ingresos de nuestra competencia, los costes en los que incurre, sus márgenes y, finalmente, su beneficio o pérdida del ejercicio a comparar. Podemos ir un paso más allá y llegar incluso a conocer su capacidad de generación de caja y estimar su punto de equilibrio de manera aproximada.
¿Qué ratios debemos calcular para analizar a nuestra competencia?
Existen multitud de ratios e indicadores que nos pueden servir de cara a compararnos con otras empresas. Exponemos a continuación un elenco de indicadores, sin ser totalmente exhaustivos, que la empresa debe disponer y valorar en nuestra opinión. Podemos clasificarlos en tres grandes bloques:
- Ratios económicas: como puede ser el Fondo de Maniobra, que mide la capacidad de la compañía para desarrollar su actividad día a día; Prueba Ácida o Acid test, la cual es una ratio más rigurosa ya que permite conocer la capacidad de la empresa para pagar sus deudas a corto plazo; Periodo medio de Cobro, Periodo medio de Pago, Rotación de Existencias, Margen Bruto, el cual debe medirse en porcentaje sobre ventas; y el Ebitda, traducido del inglés, son los beneficios antes de tener en cuenta los intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. El Ebitda, tiene en cuenta, por tanto, todos los aspectos del negocio sin considerar los financieros ni tributarios, ni tampoco las inversiones, siendo uno de los principales indicadores para comparar rentabilidades de negocios.
- Ratios financieras: como puede ser el Ratio de Liquidez, Ratio de Disponibilidad, el cual nos permite comparar las deudas a corto plazo y la parte más líquida del activo: la tesorería; Ratio de Endeudamiento, el cual mide la dependencia de la compañía a fuentes de financiación externa; ROI y ROE. El ROI mide la rentabilidad de las inversiones o activos y el ROE mide la rentabilidad generada sobre el capital invertido por los accionistas.
- Ratios Operativas: como puede ser Ventas por empleado, Gasto salarial por empleado, Ebitda por empleado y Ebitda sobre Ventas.
Calcularemos estos indicadores para nuestra compañía y para la competencia seleccionada. Al comparar los resultados obtenidos estaremos determinando nuestras fortalezas y áreas de mejora de cara al futuro. Estaremos realizando, en definitiva, un análisis de nuestra competencia económico financiero que nos ayudará a determinar nuestras debilidades y donde podemos mejorar, fijándonos en nuestra competencia.
Desde Capazita, recomendamos actualizar todos los años nuestro análisis con los datos publicados del ejercicio anterior. De esta manera estudiaremos y monitorizaremos el crecimiento de nuestros indicadores respecto a los de la competencia.
Si quieres que la gestión financiera de tu empresa sea más eficaz, mejorar el rendimiento financiero y alcanzar los objetivos estratégicos en tu empresa, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.